Las mayúsculas en grafología representan la idea capital de uno mismo, la autoestima. Descubre más sobre esto.

La autoestima de una persona está condicionada desde los primeros años de vida. Cuando somos pequeños, los padres, profesores, o cualquier persona del entorno cercano dictamina rasgos de nuestra personalidad con frases como: «eres tonto», «no puedes», etc. Todas estas frases se plasman en nuestro inconsciente y nos hacen creer que no podemos conseguir lo que queremos. La versión que tenemos de nosotros mismos es fundamental, porque condiciona nuestras ambiciones, las relaciones sociales y de pareja. Por desgracia, cada vez se encuentran más escritos, tanto en adultos como en adolescentes, ––e incluso ancianos–– con una letra mayúscula de un tamaño desproporcionado con el resto de las letras, propio de sujetos con una autoestima inadecuada. Debemos aprender a ver nuestra personalidad desde un punto de vista objetivo, con habilidad para ver nuestras virtudes y defectos y sacar la mejor versión de uno mismo.

Una autoestima adecuada no es la que se encuentra ni por debajo, ni por arriba, es aquella que alcanza el equilibrio para conocernos a nosotros mismos con nuestras debilidades y fortalezas. La autoestima es el motor que nos limita o motiva a sacar la mejor versión de uno mismo.

 

¿Cómo medimos la autoestima es un escrito?

Para valorar la autoestima de un sujeto debemos fijarnos en el tamaño de la letra inicial: la mayúscula. ¿Es grande, mediana o pequeña? Es aconsejable observar el cuerpo central de la escritura, es decir, el tamaño del resto de las letras minúsculas que componen el escrito en proporción con la letra mayúscula. Las mayúsculas suelen medir el doble de una letra minúscula, es decir, si una de las letras mide (2 mm), lo habitual es que la mayúscula mida (4 mm).

Las mayúsculas de un tamaño NORMAL, indican una autoestima equilibrada, la persona valora sus capacidades y es capaz de reconocer sus defectos. Señala una visión objetiva de uno mismo. En el caso de que la letra mida más del doble, se considera que es una mayúscula de tamaño grande. Unas mayúsculas grandes muestran un sentimiento exagerado sobre la idea capital de uno mismo, vanidad, dotes de liderazgo, autoridad, egocentrismo y deseos de exhibirse. Esta necesidad de aparentar o mostrar las fortalezas es consecuencia de una autoestima poco adecuada. La persona necesita expresar sus fortalezas de manera desmedida por miedo a mostrar sus temores y defectos.

Si la letra mide menos del doble de una letra minúscula, se considera que la mayúscula es de tamaño pequeño. Las mayúsculas pequeñas son aquellas que miden menos o igual que una letra minúscula. Señalan detallismo, inseguridad, minuciosidad, poca autoestima, capacidad de observación, tendencia a infravalorarse, humildad e introversión.