Hay que tener en cuenta las pequeñas diferenciaciones de las personas zurdas y diestras para poder calificar su temperamento de manera justa y equitativa.

Hasta hace poco, creencias erróneas y absurdas, sin una base lógica, consideraban a los zurdos como personas con problemas y se les enseñaba a escribir en los colegios con la mano derecha. Esta idea ha evolucionado y actualmente a nadie se le ocurre corregir a los niños para que escriban con una u otra mano, dándoles libertad para que escriban con la mano que ellos prefieran.

Algunos autores parten de la idea de que no existen diferencias entre la escritura de los diestros o los zurdos, para no provocar la diferenciación entre los mismos. No obstante, Macarena Arnás, experta en grafología, después de varias letras analizadas, ha podido comprobar que hay determinados rasgos que aparecen con frecuencia, y que pueden dar lugar a interpretaciones erróneas sobre el carácter de un sujeto.

 

Los rasgos comunes en la escritura de los zurdos

  • Separación entre palabras
  • Torsiones o tachones
  • Oscilaciones en la inclinación de las letras
  • Trazos ejecutados al revés
  • Rasgos regresivos
  • Situación de la firma

En el caso de la firma, es habitual que trazos que habitualmente aparecen las zonas de la derecha, aparezcan en la izquierda, como es el caso de los adornos, porque son las zonas donde la persona zurda finaliza la firma a diferencia de los diestros. No obstante, cualquier adorno que se haga a la rúbrica es un trazo que indica consciencia, racionalidad, detallismo y observación. Por lo tanto, en este caso guarda la misma simbología.

Dado que la marcha habitual de los zurdos es de derecha a izquierda, es normal que aparezcan trazos regresivos. No obstante, no tendría la misma interpretación que en la escritura de una persona diestra; en este caso nos mostraría un temperamento con una actitud realizadora y menos anclada al pasado o nostálgica.